Desde 2019, el centro de Stuttgart y el de Colonia serán inaccesibles para cientos de miles de trabajadores pendulares; y en Essen, además del centro, también la autopista A40. El diésel se considera sucio. Según la organización medioambiental Deutsche Umwelthilfe, en Alemania casi 13.000 muertes prematuras al año se deben al diésel. Pero el peso del tráfico en ello no está tan claro como parece.

Doce millones de propietarios de vehículos diésel están desconcertados. Hace unos años, sus autos se promocionaban como “superlimpios”. Ahora pierden valor día tras día.

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Fuente: DW Documental